El 90% de los reclamos por "estampados pelados o cuarteados" en serigrafía se deben a un curado defectuoso. Las tintas plastisol no se secan; deben polimerizarse mediante calor a una temperatura específica. Si fallas en esto, todo tu trabajo previo se va a la basura.
1. Confundir pre-secado con curado
El flash cure se usa durante 3 a 5 segundos para "gelificar" la superficie de la tinta (alcanzando unos 105°C) y permitir imprimir otro color encima sin manchar. Esto NO es un curado final. Si le entregas la prenda al cliente así, la tinta se caerá en el primer ciclo de lavadora.
2. No medir la temperatura interna
El curado requiere que *toda la capa de tinta*, desde la superficie hasta donde toca la tela, alcance los 160°C (320°F) durante al menos 30 segundos. Un error fatal es que la pistola láser solo mide la temperatura de la superficie. Si tienes una capa muy gruesa de tinta (como alta densidad), la base estará fría.
🔥 Consejo de experto: Realiza siempre la prueba de estiramiento. Toma la prenda recién salida del horno, déjala enfriar totalmente y estira el estampado. Si se agrieta o se rompe como yeso, el plastisol no curó correctamente. Debería estirarse como una liga elástica.