El margen de error humano y de maquinaria es inevitable. Un cabezal tapado, una camiseta quemada o un registro movido pueden destruir la rentabilidad de todo un pedido si no incluyes el costo de "merma" dentro de tus cotizaciones matemáticas.
1. Regla del 3% al 5%
Nunca asumas que vas a estampar 100 camisetas sin cometer un solo error. En pedidos masivos de serigrafía o DTF, añade siempre un porcentaje de merma al costo total. Si el cliente pide 100 unidades, debes facturar el costo operativo de procesar 103 o 105 unidades. El cliente final no lo ve desglosado, simplemente va diluido en el precio unitario.
2. Compra de prendas "de más"
Si el cliente trae sus propias prendas (maquila), hazle firmar un contrato donde aceptas un margen de merma del 3% sin responsabilidad de reposición de la prenda original. Si tú pones la prenda, compra siempre una de cada talla extra. Si arruinas una talla M, la repones con tu stock de seguridad y entregas el pedido perfecto. La que sobra, la usas para hacer pruebas de test.
🔥 Consejo de experto: En sublimación rollo a rollo, el inicio y el final de la tela siempre quedan en blanco por el arrastre de la calandra. Debes sumar medio metro lineal de desperdicio por cada rollo cargado. No regales ese metro de papel ni de tela, cóbraselo matemáticamente al pedido.