Has hecho todo bien. Los ángulos de los 4 canales CMYK están perfectos. Imprimes tu cyan, pasas al magenta, y de repente, la camiseta muestra un patrón psicodélico horrendo de cruces diagonales sobre el diseño. Bienvenida sea la bestia final de la serigrafía: El Moiré por Malla.
El Choque Malla vs Trama (Mesh Interference)
El Moiré no solo ocurre cuando los ángulos de los puntos (fotolito) chocan entre sí. También ocurre cuando la trama ordenada de puntos que imprimiste interactúa fatalmente con el patrón cuadriculado de los hilos de poliéster físicos que conforman la Malla de tu marco. ¡Son dos rejillas matemáticas cruzándose!
La Solución: El truco de la rotación
Para romper esa interferencia matemática de las rejillas, los impresores profesionales giran ligeramente TODO el canal fotográfico unos cuantos grados (normalmente de 4 a 7 grados extra respecto a la cuadratura de la malla), O aún mejor, pegan el acetato en la malla con una inclinación deliberada de unos grados a la derecha. Cuando imprimen la tela, el Moiré por choque desaparece al perder la alineación estricta de 90 grados.
🎓 Tarea de la lección: Adquiere el hábito de contar la proporción mágica de la LPI vs Mesh Count. La malla (Hilos por cm) debe ser por lo menos entre 2.5 a 3.0 veces mayor que tu lineatura (LPI) del fotolito. Si usas un fotolito de LPI 55 en una malla de 120 hilos (55 x 2.18), estás jugando peligrosamente en el límite de choque de moiré; mejor sube a una malla de 150 hilos.