En el papel, un degradado de rojo a azul es trivial. En serigrafía básica de colores sólidos, esto es teóricamente imposible porque las tintas no se mezclan automáticamente en la tela. Sin embargo, existen dos técnicas para lograr gradientes sin usar cuatricromía compleja.
1. Degradado en malla (Split Fountain)
Es una técnica analógica y muy artística. Revelas el bloque entero en tu malla. Luego, colocas tinta roja en el lado izquierdo del marco y tinta azul en el lado derecho. Al pasar la racleta varias veces, las dos tintas chocarán en el centro, creando un morado suave y perfectamente fusionado. Cada camiseta será única y el degradado cambiará sutilmente a lo largo de la producción. Es ideal para fondos o cielos atardeceres.
2. Degradado por Semitonos (Halftones Spot Color)
Si necesitas que el degradado sea matemáticamente exacto en las 500 camisetas, debes separar el rojo en un fotolito con semitonos que se va haciendo chiquito hacia la derecha, y el azul en un fotolito que se hace chiquito hacia la izquierda. Imprimes uno encima del otro en el pulpo, y los puntitos intercalados crearán la ilusión de fusión.
🎓 Tarea de la lección: Si haces Split Fountain (degradado en malla), procura no dar demasiadas pasadas extra para limpiar el marco, o el color del medio (morado) terminará invadiendo todo el marco y matando el rojo y azul originales.